enero 29, 2024
0
El Juzgado de lo Social número 6 de Santander ha declarado nulo el despido de una vigilante de seguridad que no fue subrogada tras informar de una dolencia física que podría limitarla sólo para un puesto concreto, y ha condenado a la empresa Selec Global Security a readmitirla y al abono de los salarios dejados de percibir. Además, deberá indemnizar a la trabajadora con 7.500 euros por daños morales, al considerar la jueza que existe una discriminación por motivos de salud, pues el despido se produjo después de que la trabajadora enviara un WhatsApp a un responsable de la empresa informándole de que su dolencia podría limitarla para un puesto en el que tendría que permanecer constantemente de pie.
La vigilante prestaba servicio desde junio de 2022 en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la sede del Palacio de La Magdalena. Un año después, la empresa en la que trabajaba, Serveco Seguridad, le comunicó que iba a ser subrogada. Sin embargo, la nueva adjudicataria la incluyó en el listado de las personas que no iban a ser subrogadas un día después de que la trabajadora informara de su problema de salud a su coordinador.


De esta manera, según ha indicado Antonio Helguera, responsable de seguridad privada de la Federación de Hábitat de CCOO en Cantabria, que ha dado a conocer hoy la sentencia, la trabajadora quedó "despedida y desamparada", tanto por la empresa en la que hasta ese momento prestaba sus servicios como en la nueva adjudicataria que, tal y como marca el convenio , tenía la obligación de subrogarla. CCOO ha celebrado esta sentencia que "ampara a la trabajadora a la que en un principio se pretendió dejar abandonada en un limbo laboral, desentendiéndose de ella ambas empresas"; un modo de actuar que "no es nuevo", según el sindicato, que asegura que seguirá defendiendo los derechos de los trabajadores de la seguridad privada y que fallos como este le "dan fuerza para seguir adelante porque dejan claro que lo que hacemos es lo correcto".