lunes, 25 de febrero de 2019

Los vigilantes de seguridad están dejando de pedir el billete a inmigrantes por miedo (ver video de una youtuber)

El sector de trabajadores de la vigilancia privada que desarrollan su actividad en medios de transporte se muestra estos días muy preocupado por lo que consideran una “degradación de su imagen” a costa de varios incidentes registrados en los últimos meses, en los que se vieron involucrados vigilantes e inmigrantes.
El pasado mes de octubre, por ejemplo, Renfe abrió una investigación tras la aparición en redes sociales y medios de comunicación de un vídeo en el que tres vigilantes de seguridad desalojan por la fuerza a un inmigrante.
Los vigilantes de seguridad están dejando de pedir el billete a inmigrantes por miedo a las acusaciones de racismo por sucesos como el de la estación de Sants están provocando que algunos no actúen cuando detectan irregularidades en pasajeros extranjeros. Según la versión de los vigilantes, el joven se negó a enseñar su título de viaje a los vigilantes alegando que ellos no podían solicitárselo y que esta era tarea exclusiva de los revisores de Cercanías. Acusó a los trabajadores de seguridad de actuar movidos por el racismo, y esa acusación se trasladó también a los medios. 

Según la versión de los vigilantes, el joven se negó a enseñar su título de viaje a los vigilantes alegando que ellos no podían solicitárselo y que esta era tarea exclusiva de los revisores de Cercanías. Acusó a los trabajadores de seguridad de actuar movidos por el racismo, y esa acusación se trasladó también a los medios. La pasada semana tuvo lugar un incidente similar en la estación barcelonesa de Sants. El vigilante exigió la documentación a un inmigrante al que había visto forzar los tornos de salida de la estación -síntoma de que podría viajar sin billete-. La discusión, grabada en vídeo, acabó filtrándose a través de una plataforma contra el racismo. El vigilante fue apartado y la empresa prestataria del servicio, Ombuds, sancionada por Renfe.
“Nos graban constantemente con el teléfono, en cuanto te acercas a un extranjero para pedirle con buenos modales que te muestre su ticket, ya hay uno o varios viajeros sacando el móvil para grabar la escena. Y claro, ahí empiezan los problemas porque el inmigrante se viene arriba. Al final, no puedes hacer nada porque ya te empiezan a llamar racista y fascista. La situación es insostenible, es imposible que realicemos nuestro trabajo” relatan.
Advierten, además, que no se sienten respaldados por las empresas contratistas del servicio que “ante cualquier incidente culparán al trabajador, ya que están instaladas en el miedo de lo políticamente correcto”.





APP OFICIAL SEGURIDAD Y EMPLEOGifs ANimados Flechas (31)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

DEJANOS TU COMENTARIO