lunes, 26 de diciembre de 2016

HEMEROTECA: La seguridad pisa fuerte año 1991


28-6-1991



El mercado de la Seguridad Privada empezó a mediados de los años 70 y, actualmente, se

caracteriza principalmente por su gran atomización

y por el fuerte crecimiento que han experimentado las áreas de Vigilancia y Sistemas Electrónicos de Seguridad.

El estado del mercado de la seguridad en España goza actualmente de gran salud y presenta,asimismo, un horizonte con importantes expectativas de negocio. El sector en general ha venido experimentando un crecimiento medio anual de aproximadamente un

20 %. En el ejercicio de 1990 el volumen total de facturación superó los

150.000 millones de pesetas, dando

empleo a más de 60.000 personas.

Sin lugar a dudas, la seguridad pisa

firme y se ha convertido ya en una

importante actividad económica en

España.

Este joven mercado, de apenas

dos décadas de vida, se caracteriza

fundamentalmente por su gran atomización y por el fuerte crecimiento

que han experimentado las áreas de

Vigilancia y Sistemas Electrónicos

de Seguridad. Según datos de la

Asociación de Empresas de Seguridad (AES), son 1.880 las empresas

de seguridad homologadas en nuestro país, de las que trabajan regularmente 1.400. Sin embargo, este importante número de empresas queda reducido a tres (Esabe, Prosesa y

Prosegur) en cuanto a importancia

en volumen de facturación, puesto

que estas empresas acaparan tres

cuartas partes del volumen del sector.

La gran atomización que presenta esta actividad responde a la gran

demanda procedente de otros sectores industriales y sociales con amplias y diversificadas necesidades.

Así, la seguridad se presenta como

uno de los campos más variados, y

el hecho de que sean pocas las empresas que realmente lideran el mercado llevará a una inevitable concentración. Las principales contrariedades las padecen hoy aquellas

empresas modestas que tienen que

desarrollarse en poco tiempo y sin

pausa para poder seguir trabajando

para sus clientes. Ante esta situación, la estabilidad y el futuro de la

seguridad están obligadamente precedidos por una necesaria especialización. Los expertos del sector aseguran que la especialización en productos específicos y competitivos

asegurarán un correcto desarrollo

del negocio, así como una mayor calidad de servicios, imprescindible

ante el reto del Mercado Único europeo.

SECTORES

Vigilancia, Transporte de Fondos

y Sistemas Electrónicos de Seguridad son los sectores que conforman

una seguridad en constante expansión. El área de la Vigilancia jurada

es la actividad vertebral pues ella

sola realizó en el último ejercicio

una facturación de 100.000 millones de pesetas aproximadamente.

Este submercado es también el que

cuenta con mayor número de trabajadores, existiendo actualmente en

España una cifra de vigilantes jurados en actividad superior a los

46.000. La situación actual de este

sector responde a un crecimiento espectacular en sus primeros años,

mediados de los 70, superando todo

tipo de expectativas y fruto de una

fuerte demanda. Definitivamente,

a partir de 1984 y con un crecimiento interanual en torno al 25 %, el

ámbito de la vigilancia se asienta

completamente y se consolida como

una más de las necesidades sociales

existentes en nuestro país. En la actualidad existen más de 600 empresas que se dedican a prestar servicios de vigilancia, aunque son las

veinte más importantes las que

mueven el 80 % de la actividad total.

En cuanto a Transportes de Fondos, la demanda de servicios se

mantiene prácticamente constante

a lo largo de los últimos años, una

actividad marcada en función de

sus consumidores reales, los bancos

y las cajas de ahorro. Operan en este

campo de acción alrededor de veinte empresas con cerca de 1.000 vehículos, facturando en el pasado

ejercicio 18.000 millones de pesetas, servicios de valija y mensajería

aparte. Este subsector da empleo a

más de 4.000 empleados. Conjuntamente con el habitual y diario

Transporte y Manipulado de Fondos, se van desarrollando nuevos

servicios creados por esta estable

demanda, pasando del ensobrado y

pago de nóminas al manipulado,

microfilmación y transporte de moneda extranjera, así como el tratamiento de los cada vez más usuales

cajeros automáticos.

La tercera área que constituye el

mercado de la seguridad correspon-

. de a los Sistemas Electrónicos, configurada a su vez por aproximadamente 1.000 empresas que operan

en los distintos servicios de Ingeniería, Instalación y Central de Alarmas. Aquí también la atomización

es protagonista ya que las cincuenta

primeras empresas facturan más del

60 %o del negocio, con 42.000 millones de pesetas de volumen realizadas en el último ejercicio. Asimismo, este campo absorbe a unos

6.500 empleados. Este sector del negocio tiene una actividad importante con el mantenimiento preventivo, cuyos principales clientes son

los bancos y las cajas de ahorro, que

tienen la obligatoriedad de revisar y

mantener sus instalaciones. Hay

que destacar, igualmente, el gran incremento de la demanda de Servicios de Vigilancia Electrónica a través de las Centrales Privadas de Recepción de Alarmas, conectada

: directamente con las Fuerzas de Seguridad estatales, bomberos, etc.,

canalizando las distintas emergen-

. cias o alarmas que se vayan produciendo. Seguramente, este mercado

de Sistemas Electrónicos de Seguridad, y principalmente el área de

I Centrales Privadas de Recepción de

Alarmas, es el campo que mayor futuro presenta, con un incremento

del negocio de alrededor de un 20 %

anual.

REGLAMENTACIÓN

La situación actual en materia de

legislación y reglamentación de este

joven mercado de la seguridad general parece algo estancada. Desde

hace algunos años viene hablándose

del definitivo proyecto de ley que

unifique y complemente las actuales lagunas que existen en cuanto a

una normalización legal del sector.

Las reuniones de trabajo que han

habido ya entre representantes del

Ministerio del Interior, los sindicatos y las empresas parecen no haber

sido suficientes para que la Administración se decida a presentar ese

Libro Blanco de la Seguridad, que

determine no sólo el funcionamiento actual de las empresas y las reglas

de juego para el futuro del sector,

sino también que simplifique la evidente maraña burocrática que hoy

impera, además de perfilar la estrategia a seguir ante la entrada en vigor del Acta Única.

A pesar de esta falta de decisión

que venía observándose, parece que

el Ministerio del Interior tiene previsto enviar próximamente al Gobierno el proyecto de la nueva Ley

de Seguridad Privada, del que se espera que resuelva y regule definitivamente algunas actividades no reconocidas actualmente, como los

servicios de escoltas o los vigilantes

sin armas. Asimismo, las cifras sobre capital social que se barajan ascienden a 25 millones de pesetas

para las empresas que actúen a nivel;

provincial, mientras que las que

tengan un carácter supraprovincial

la cifra llegará a los 100 millones.

DULCE HOGAR, SEGURO

Ante la proximidad de las vacaciones estivales llegan, como cada

año, los temores por los bienes que

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La vigilancia ha experimentado una gran expansión

se dejan en la ciudad durante algunas semanas o, con suerte, incluso

un mes entero. Sin embargo, algunos estudios demuestran que en España se invierte poco en la protección de los propios domicilios. Hoy

por hoy, existen los productos necesarios para que ese temor desaparezca por completo y se convierta en

seguridad.

El mercado de los sistemas de seguridad vivió su mejor época a principios de los ochenta, con un crecimiento espectacular causado por los

altos índices de inseguridad ciudadana que por entonces existían. El

efecto psicológico del temor llevó a

una auténtica fiebre en la instalación de puertas blindadas o alarmas

de seguridad. Actualmente, el mercado parece haberse estabilizado y

las empresas del sector viven fundamentalmente de la reposición de los

materiales instalados en la pasada década. :

Hoy, un equipo mínimo para un piso cuesta alrededor de 200.000 pesetas, un equipo de seguridad

consistente en una puerta blindada, una alarma conectada a una central receptora a través de un transmisor y protecciones para las ventanas. La tendencia es a combinar las barreras físicas (cerraduras de seguridad, rejas, etc.) con los sistemas electrónicos. El primer tipo de prevención se utiliza como medida disuasoria y el segundo sistema como detector en la retaguardia, ante la posibilidad de que inesperados visitantes burlen los primeros obstáculos.

Los sistemas de seguridad tienen aplicaciones también para detectar

un escape de gas, una inundación o un incendio. Asimismo, a parte de los métodos protectores de la vivienda, empiezan a utilizarse sistemas que prolongan esa protección a los accesos, gracias principalmente a los videoporteros. Así, son muchos los mecanismos existentes en el mercado de la Seguridad para poder irnos tranquilos de vacaciones.

De todas formas, también resulta efectivo dejar pistas falsas antes de iniciar el retiro vacacional. Dejar la ropa colgada en el tendedero, instalar un programador en la radio o televisor que los pongan en funcionamiento de vez en cuando, o hasta encargar a algún vecino que recoja las cartas del buzón para que no se acumulen, son medidas que pueden resultar tan preventivas y disuasorias como la caja fuerte más gruesa y pesada que pueda existir. El objetivo es siempre volver de vacaciones y encontrar el hogar, dulce hogar, intacto, gracias a su seguridad o a la prevención de sus auténticos y permanentes inquilinos.

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